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domingo, 28 de diciembre de 2008

Tres hermanos

El padre entró a la casa por la galería de flores, tenía cara de preocupado y una paquete de farmacia en la mano izquierda. Luciano, su primogénito de veinte años lo miró sin entender.
Al rato estaban todos comiendo bajo la glicina.

- Marcos, te he comprado preservativos, ya tenés catorce años y...
- ¡Pero si sólo se hace la paja! -Saltó el hijo mayor interrumpiendo al padre.
- Hablo el pajero experto... -Cerró la conversación Yaco, el menor de diez años...

Cuatro niños conversan un 24 de diciembre

- ¿Vos creés en Papá Noel? -Lanzó Lautaro de golpe.
Mateo afirmó con su cabecita rubia.
- Sos un tonto, nenito, si Papá Noel no esiste -insistió Lautaro.
- No sé, ¡pero si está muerto! -Terció Gianfranco- si está así -insistió, mientras abría los bracitos como crucificado con ojos cerrados y gesto de dolor en su boca. Los tres niños restantes lo miraron impactados.
- Noooooooooo, si se fue al cielo, che... -Agregó más enredo Tiago, hasta entonces callado.
- Entonces está vivo - Se alegró Mateo.
- Todos los dioses están vivos -dijo Tiago.
- Ah, bueno, entonces, Papá Noel sí vendrá esta noche y ¡me traerá la Play! -Concluyó Mateo.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

FRACTURES


El suelo está seco y áspero, como tu corazón. Remotos bandoneones me traen un tango de Gardel desde el anfiteatro del cielo en espirales de nostalgia, o al menos creo sentirlo en este retiro involuntario.
No veo la hora de volver a ocupar el lugar burocrático en mi vida de estatal resignada.
Una fracture del cuerpo vino a traer(me) un quiebre en el alma. La sensación de liberación es más bella que la lluvia en Navidad: ya te he olvidado.





martes, 21 de octubre de 2008

Amores vacíos y banderas fatigadas

No me encuentro en el espejo, debo estar en otro lugar. La lluvia fatiga las banderas y la patria destiñe su celeste cielo.
Miro hacia la calle sabiendo que es tiempo perdido. Estás lejos de mí, muy dentro de ti mismo y tus consecuencias. Cómo me gustaría amarte.


Tal vez tu crueldad haga que mires la misma lluvia y la misma bandera, desde otro sitio, sólo como un día más.
En uno de los espejos de tu mansión, aparece mi rostro con absoluta nitidez.

martes, 14 de octubre de 2008

Estrella Fugaz

Era fuerte y atractivo, tenía mucho dinero, se sentía un campeón. Mujeres no le faltaban, tampoco amigos, farras y diversión.
Una madrugada se encontró con sus maletas en la vereda de la casa. Su mujer lo había echado.
Compró un departamento de piso completo para su nueva vida de soltero.
Pasó el tiempo, siguió frecuentando varias mujeres al mismo tiempo, algunas casadas, otras solteras, todas para touch and go. Seguía viéndose como un campeón.
Un mal domingo, se encontró con que su partido político perdía todo un principado y a él no le quedaría ni su silla en el Palacio de la Moneda.
Volvió a su antiguo empleo en el banco provincial y alquiló un piso céntrico más pequeño que el anterior.
A fin de año, Julio Orlani, su socio en Blanqueante tuvo un accidente en la ruta del Sur. La empresa comenzó a perder clientela: a él no lo creían confiable como para darle sus ahorros mientras Orlani no salía de un coma profundo.
Alquiló un monoambiente. Debió deshacerse del auto, tuvo que aprender a caminar como cuando era un chico en el barrio de arrabal. No soportaba volver a viajar en colectivo pero no le alcanzaba el dinero para taxis.
Esa mañana, al entrar al banco, la policía lo esperaba en la puerta. Lo llevaron con las manos esposadas detrás de la espalda, mientras sus compañeros miraban la escena con frialdad.
Lejos del asombro, para el banco fue un día más.

domingo, 12 de octubre de 2008

Día de la ¿raza? Por Felipe Pigna


11 de Octubre, el último día de libertad de América...
Ayer fue 11 de Octubre, el último día de libertad de América. ¡Hoy es el día de la raza!
¿De qué raza estamos hablando? Las Naciones Unidas abolieron el término raza en 1959 por carecer de todo valor científico y por servir solamente para incentivar el odio entre los hombres de distintas culturas.
¡Y acá seguimos festejando el día de la raza! ¿Qué festejamos el 12 de octubre? El aniversario de la llegada de un comerciante aventurero que se tropezó con un continente maravilloso donde los hombres vivían en libertad y en armonía con la naturaleza. Pueblos como los arahuacos, que le ofrecieron a Colón y sus secuaces toda su amistad, porque para decir amigo decían "mi otro corazón", y al arco iris lo llamaban "serpiente de collares de colores". Colón no tenía vocación para la poesía y rápidamente los esclavizó y los puso a buscar oro para el Papa y los Reyes Católicos. En treinta años la población de las Antillas fue exterminada por los invasores empachados de codicia. ¿Qué festejamos el 12 de Octubre? Festejamos la introducción en América de los secuestros extorsivos. El asesino Hernán Cortés secuestró y mató a Moctezuma a pesar de que los aztecas pagaron un rescate de toneladas de oro y plata. Lo mismo hará su compañero Pizarro con Atahualpa en el Perú. La conquista le costó a América 80 millones de vidas (20 millones más que la 2da. guerra mundial) que quedaron en las minas, en los obrajes, en las haciendas, para enriquecer al reino de España y a los banqueros europeos. Pero de entrada nomás pintó la rebelión y el caballo, traído por los españoles para dominar, fue adoptado por los nativos que se formaron las caballerías rebeldes de los ejércitos libertadores como el de Tupac Amaru, que les metió miedo a los conquistadores y los obligó a cambiar su política de explotación y genocidio. Hoy a más de 500 años, la conquista sigue y sigue la lucha desigual de los mapuches contra el emporio Benetton, dueño de 900.000 hectáreas en la Patagonia. En este territorio entrarían varios estados europeos, pero no les alcanza y quieren quitarle la poca tierra que les quedó a nuestros habitantes originarios después del saqueo de Roca y sus secuaces. ¡Nunca Más día de la Raza! ¡No festejemos el saqueo, la violación y el asesinato! ¡Recordemos cada 11 de octubre a los que nos antecedieron en esta tierra y que enseñaron a sus hijos a cuidarla porque, como dice un proverbio mapuche, nadie es dueño de la tierra, la recibe en préstamo cuando nace y la debe devolver a la naturaleza más próspera y fértil cuando se va.


Felipe Pigna.



jueves, 25 de septiembre de 2008

Pisar el Césped


Claramente el cartel decía "PROHIBIDO PISAR EL CESPED"

La mayoría de la gente lo vio... pero caminó sobre el pasto joven.

Algunos pocos, al leerlo optaron por el sendero rojizo.

Otros ni siquiera lo vieron, ansiosos, avanzaron hacia circunstancias más importantes.

Un hombre canoso, al leer el cartel, se sentó a pensar. Treinta minutos después, aún no se había movido del banco de la plaza.


miércoles, 17 de septiembre de 2008

Una noche en la habitación 43

Entré pasadas las diez y pedí una habitación simple. El silencio de la calle se confundía con el aburrimiento del anciano de aquel viejo hotel de media estrella.
Me dio dos toallas blancas y un jaboncito rectangular más la llave de la habitación 43, primer piso, pero a último momento colocó un control remoto sobre la pila blanca.
Por suerte, entre todos los datos que me requirió, no preguntó mi estado civil.
Subí acompañada por el hombrecito, me dijo hasta mañana desde el pasillo y bajó. La pieza estaba pintada de blanco con dos camitas sencillas de madera oscura.
La única ventana era cubierta por una cortina gruesa de ondas naranja. Fui al baño. Se me cayeron las ganas de ducharme cuando vi que no tenía cortinas y la ventanilla estaba junto a la flor de la ducha en una noche gélida. Saqué de mi bolso el cepillo y el dentífrico, me lavé los dientes hasta pasar la lengua y volví al dormitorio.
Encendí el televisor: discutían sobre la ruta de la efedrina y la conexión mexicana en el programa de Santo. Apagué.
Me dormí con frío en las piernas, sólo llevaba la misma remera gris y oro con la que trabajé toda la tarde y no tenía tus piernas para refugiar mis pies.
Los gritos de la señora de la limpieza me asustaron antes de la siete, cuando su objetivo era despertar a otros pasajeros en la habitación de al lado.
Volví a encender el canal de noticias: ahora otros periodistas del mismo multimedio discutían por cuándo llovería de una buena vez.
Me levanté y tomé una ducha calentísima y abundante mientras el sol primaveral entraba desde la ventanilla. Un venteveo se posó en el alféizar y me gritó: lejos de supersticiones, le arrojé algo de agua y voló hacia una antena vecina.
Me sequé con los dos toallones blancos y puse la misma ropa del día anterior.
Pensé qué hacer.
Tendí la cama, ordené la mesita de noche y bajé las escaleras crujientes y empinadas.
El anciano de la noche anterior había desaparecido dejando en su sitio a un joven afable y vivaz.
Le entregué la llave, olvidé el control del TV en la mesita, ahí están las toallas en el baño, hasta siempre.
Ahora vengo caminando por calle Eva Perón, mientras los comercios del centro despiertan sus persianas y yo vuelvo a casa porque te extraño como extraño nuestro modo de vivir.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Ojos Claros


Compraba un bolso azul cuando pasaste. Charlabas y fumabas a la par de un amigo hacia el norte. Me abstraje con tu mirar, perdido en el horizonte con ese dejo de nostalgia tuyo.

La peatonal estaba vasta de gente pero aparentabas flotar sobre ellos, como levitando en esa brisa fresca de septiembre, con tus ojos color mar hurgando el infinito y mi mirada clavada en ti.

No existo en tu mundo, no existo en tu vida. No existo en ti.


Sin embargo, todavía te deseo.



domingo, 20 de julio de 2008

Sala de Espera

Estaba tranquila leyendo un libro que compré en la calle en la espera de la sala ámbar. Mucha gente me rodeaba y conversaba, pero yo estaba entre mi personaje de Chicago y su hermano que se fue del pueblo de las colinas frías para triunfar en Los Angeles.
La jovencita quedó desconsolada en Cold Hills, lloraba a mares cuando el psiquiatra me llamó.
Me habló con pasión de política con palabras como coimas, retenciones, senado, cosas muy lejanas a mi antigua gente norteamericana, amén de que ninguna de mis apreciaciones le cayeron en gracia. Terminó enojado conmigo y yo muy lejos de la tranquilidad de la espera. Le dijo algo en voz baja a la secretaria, quien me miró sin afección y llamó por teléfono a alguien.
Sigo leyendo el mismo libro, ahora en una mesa larga con vajilla de plástico y la TV casi en el cielorraso, de vez en cuando una señorita de blanco me llama para darme unas pastillitas que me adormecen y mi personaje de Los Angeles se mudó, ascendido, a Nueva York.

martes, 13 de mayo de 2008

MEMORIA RURAL

-Chau, hasta pronto... - dijeron las dos Marías y desaparecieron en la camioneta rumbo al sur.
Recuerdo las mañanas felices en el campo: corríamos entre el mar azul del lino, pensando que todo nos pertenecía, charlábamos a la sombra del timbó, con castillos de sueños y fantasías.
Mis primas ya no tienen planes pero tienen vida, yo te tengo a ti y a la literatura.
Pero me falta el oro del trigo, el olor del humus, el andar del abuelo. Su bracero se apagó junto al caballo moro, se fue con su paso cansino al atardecer, tal vez envuelto por el rumor de los álamos cubriendo el poniente de la vasta pampa gringa.

sábado, 10 de mayo de 2008

CASAL

Estaban siempre en el balcón. A veces, cenaban en el piso. Solían dormir de día y mirar hacia la calle hasta tarde.
Doña Anita ya no los veía, con su paso cansado y la tos de medianoche. No sé cuantos años pasaron, pero una mañana se la llevó la nieta y no supimos más de ella.
Ellos siguieron sentados en el balcón gris.
Un día cualquiera una empresa de construcciones envió al antiguo edificio máquinas demoledoras.
No les llevó más de tres horas hacer desaparecer el piso de doña Anita, su balcón gris y las plantas fueron escombros en pocos minutos.
El casal de palomas alzó vuelo en círculos, manteniéndose a la par.
Don Antonio los miraba desde el umbral de su almacén. Se quitó la gorra y apretó las mandíbulas al verlas.
Hace varios meses que viven en el altillo de los fiambres. Muy juntos, me miran cuando busco el pan todas las mañanas y yo les guiño el ojo con complicidad.

domingo, 6 de abril de 2008

Abril 2

Abril es difícil si uno es argentino. Sí, si es argentino y consciente. Tal vez cualquier ciudadano inglés no tiene la menor afección al respecto, una guerra del siglo pasado, que vencieron con un ejército entrenado, en desconocidas islas lejanas. Mejor es gritar un gol de Tévez.
Para nosotros es imborrable, la neblina espesa, el dolor color sangre, la cara desorientada de tantos adolescentes en el frente de batalla.
Blancas son esas cruces, como frío el metal de las armas y cálido el recuerdo de los caídos en Malvinas.
Que en paz descansen.

sábado, 15 de marzo de 2008

Otro

Otro
Te estoy escuchando. Te estoy sintiendo, tu olor, tu piel, tu ritmo monocorde. La ducha sobre tu cuerpo y tu cansado andar. Tu teléfono pleno de contactos y llamadas extrañas. Tus ideas y lógica aparente. Todo me aburre, sí, me hastía. Necesito otros sueños, otro lugar, otra historia.
Otro hombre.

viernes, 14 de marzo de 2008

Alpinistas


Empacó todo en dos cajas. Bajó por las escaleras y subió a un taxi, furiosa, sin saludar jefas ni compañeras.

Dos horas más tarde, jugaba miradas con el gerente zonal de Profiumel. Su falda era translúcida y la mirada del hombre profunda.

Entró al despacho de él y le sirvió café de la máquina sin preguntarle si deseaba una taza. Charlaron hasta la noche, entre miradas y palabras sensuales le aseguró el puesto de secretaria que la empresa ofrecía en el diario.

Pasaron más de diez años de aquella conversación. Alexia es jefa de Exportación, el gerente-padrino se jubiló y ella acepta, con placer, los halagos del último ingresante de Profiumel.




Hastío

Rojo es mi cielo, como fugaz es tu mirada y silente tu calma. No te odio, pero tampoco te deseo. Tu indiferente estar, ser o existir, nuestras vidas en paralelo, vos en tu realidad y yo en la mía, vos en tu arte y yo hundida en los mares de la literatura y sus duendes sempiternos.

Voces que llegan invitándome a otras sueños y otras esquinas rosadas, Borges en el alma y Pablo esculpiendo odas a rocas deshechas de mar y hastío.

Rojo es mi cielo, ausente tu mirada, indiferente tu calma. Aún te quiero, pero me gustaría una flor en el alféizar de mi mañana.

Comentarios al pasar...

Marzo 14.
Entre ayer y hoy me llegaron más de cuatro mails de artistas argentinos. Tres escritores y un cantante para ser más exacta.

En los primeros, me invitan a participar de antologías u homenajes, a leer sus escritos o me felicitan por algún "delirio" mío.



Los tres primeros alzan mi autoestima hasta el obelisco, pasando por Barracas y Nueva York.

El cuarto, el músico, autor, compositor, cantor... me responde por un poesía veloz que escribiera en oportunidad de su cumpleaños, que le ha gustado, casi tanto como a mí su letrilla azul y sensible.

Y aquí viene Becquer a mi memoria "le he visto, le he visto y me ha mirado: hoy creo en Dios".

domingo, 27 de enero de 2008

PAISAJE LITORAL

El pasado siempre está presente, me dijo alguien una tarde. No sé, no me importa. Prefiero pisar la tierra presente y enfrentar lo que venga con realidad.
Esas plantas enjauladas por el cemento carecen de exhuberancia, mas padecen la duda del no ser.

Creo en lo que veo y toco, no veo, nadie-nunca-vio, pues no creo.
Un sol remolón besa las macetas, le hace un guiño a la palmera y se esconde a jugar detrás de una nubecita anoréxica.
Ojalá termine pronto el verano, es decir: el calor. Me harta-hastía-cansa-fatiga-pudre-enloquece-masacra-enferma y un largo y verbal etcétera.
Me encantó el desafió de vivir en una cabaña, junto a un río rebelde y cruzar a una isla indómita. Te amo allí y aquí, como amo nuestro paisaje litoraleño.