
Tierra. Aire, frío y ríos. Buenos Aires me espera y vos estás tan pálida, como de cartón.
Creo que empezaré a conocer o recorrer lugares prohibidos: grandes urbes, pequeños pueblos de montaña, lagos y hielos.
Tierra. Aire, frío y ríos.
También mares de locura y mares de placer. El atlántico con su poder y el pacífico azul bravío.
El desconocido índigo y su mirada azul en las Maldivas.
Y cuando vuelva al departamento urbano o a mi cabaña rural, contaré a todos mis experiencias de viajera trashumante.
Ya no me arraigaré tanto a la tierra. Mis pies se soltarán de sus locas raíces y deambularán sobre realidades remotas.
Aire, frío y ríos son lo que preciso ahora que te has ido.